agosto 12, 2007

Wish: el fin de la quinta esencia

Hacia 1985 The Cure se reconvertía en quinteto y lanzaba The Head on the Door, producción que marcaba una nueva era en la banda que además de los históricos Robert Smith (voz, guitarras, teclados) y Simon Gallup (bajo), consolidaba a Porl Thompson en guitarras (tras un breve paso como hombre del saxo en The Top), relegaba a un oscuro segundo plano en teclados a Lol Tolhurst e incorporaba al talentoso Boris Williams en batería.
The Head on the Door no sólo marcó una época y dejó buenos hits en las radios, fue también la oportunidad de renovar un sonido que ya se volvía opaco y críptico en un Cure dominado por un solitario hombre-banda. De hecho, en The Top, Gallup no había participado, y salvo un baterista contratado (Andy Anderson), todos los instrumentos fueron grabados por Smith, además de la mencionada participación en saxo de Thompson.
A partir de The Head on the Door se consolidó el sonido más clásico de The Cure, que también incluyó los álbumes Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me (1987), Disintegration (1989, ¿el mejor del grupo británico?) y Wish (1993).
Si bien no participó en las grabaciones de Kiss Me... el tecladista Roger O’Donnell sí se integró a la banda durante la gira y la primera vez que apareció en un videoclip fue en Just like heaven. Mientras tanto, consumido por el alcohol, Lawrence Tolhurst (miembro fundador de The Cure, primero como baterista en los años de Boys don’t cry), se sumergía en un doloroso silencio que sellaría su salida de la banda hacia finales de los ’80.
En tanto, poco antes de grabar Wish, por primera vez O’Donnell se retira del grupo, siendo reemplazado por el fan y amigo de la banda, el tecladista y guitarrista ocasional, Perry Bamonte.
Wish no es un disco magistral, aunque el resultado final es de factura bastante aceptable. Además, entrega algunas de las grandes joyas en la historia de las canciones de The Cure, tal como el tema de apertura Open, la monumental From The Edge Of The Deep Green Sea, la melancólica To Wish Impossible Things (¿la más romántica de las canciones del grupo?), o la ácida End, que cierra el álbum (y la era más clásica de los Cure).
Asimismo, el CD tiene algunas otras canciones sino históricas, al menos bastante buenas, tales como Apart, Trust, High y Friday I'm In Love (con los años cada vez me gusta más el bajo de esta canción). Los dos últimos temas, singles radiales, de fuerte coqueteo con el pop.
Tras esta producción la banda se descompuso (aunque oficialmente se “reformó”) con el retiro del histórico Porl Thompson (se fue a tocar con Page & Plant, el sueño de todo adolescente...) y, especialmente, del baterista Boris Williams. De hecho, tras su partida quedó clara la importancia que daba éste último a la resonancia Cure más pura.
Así, el zurdo Perry Bamonte fue reconvertido en guitarrista, se recicló nuevamente a Roger O’Donnell y mediante un anuncio en el periódico se consiguió dar con el nuevo baterista, Jason Cooper.
Pero el sonido, definitivamente, había cambiado.
Con esta formación grabaron tres álbumes: Wild Mood Swings, Bloodflowers (en esta gira los vi en vivo en Barcelona. El CD no es malo, es diferente) y The Cure.
Hace poco Bamonte y O’Donnell (¡de nuevo!) anunciaron su retiro del grupo. Y no mucho después se anunció el regreso de Thompson.

Actualmente, The Cure está bastante activo con presentaciones en vivo. Pero de nuevas grabaciones nada se sabe. Y menos a qué sonido se remitirán.