agosto 15, 2007

One Hot Minute: Red Hot a lo Jane’s Addiction

Consumido por las drogas y el alcohol, el virtuoso guitarrista John Frusciante sale de los Red Hot Chili Peppers después del aclamado y multilplatino disco Blood Sugar Sex Magic.
Tras una serie de pasos en falso con una serie de guitarristas, la banda de Antonhy Kiedis (voz), Flea (bajo) y Chad Smith (batería) da finalmente con el ex Jane’s Addiction, Dave Navarro, y graba el extraordinario álbum One Hot Minute, lanzado en 1995.
El acoplamiento entre el guitarrista descendiente inmigrantes españoles y el resto fue instantáneo, provocando la evolución de la banda desde un sonido muy marcado por el funky hacia uno con influencias hard core y sicodélicas.
La producción está llena de canciones fabulosas, partiendo por la notable y bastante ácida Warped, cuyo luminoso, rojo y misógino videoclip concluye con un histórico beso entre Kiedis y Navarro.
La pegajosa Aeroplane es la segunda canción, coro de niños incluidos (no recuerdo qué productor solía afirmar que si se incluía voces infantiles en un tema, el hit era seguro...)
Deep kick le procede (incluyendo los llantos del bebé hijo de Navarro), para cerrar una primera parte con la semiacústica My friends (de extraña letra, estando en la cárcel por estar triste...?).
Con homenaje a Iggy Pop de por medio, Coffee shop es una de las canciones más energéticas y novedosas del CD, recurriendo a las guitarras como bases y a los bajos como solos. Por cierto, gran estribillo.
Continúa Pea, canción interpretada por el nacido en Australia, Michael Peter Balzary, conocido popularmente como Flea. Con sólo un bajo de fondo, la canción es originalmente muy ingenua, para luego rematar con una serie de improperios y palabrotas de bajos recursos, aunque de alta genialidad. One big mob tiene una construcción similar a Coffee shop, aunque hacia la mitad incorpora una sección de lentos que no me satisface del todo. En realidad, nunca me gustó demasiado.
La funky Walkabout abre la segunda mitad de disco, tema no demasiado interesante salvo por los foxtrots que incorpora hacia su final.
Sigue la emotiva (guitarras lentas, letras profundas...) Tearjerker, para luego dar con One Hot Minute: genial, potente, hardcore y sicodélica. Dave Navarro, al final del día.
Falling into grace se enmarca luego en la tradición más funky (y Flea) de la banda para luego dar una Shallow by thy game, en mi muy subjetiva opinión, una de las mejores canciones en la carrera de los RHCP. Y una con energía que no se ahorra nada.
El álbum concluye con un tema muy interesante, Transcending, que es un homenaje al desaparecido actor River Phoenix, quien fuera amigo de Flea. Es ésta, en realidad, una canción hecha de dos canciones. La primera, más lenta, con buenas armonías de bajos y puntas de guitarras. La segunda, un grito primitivo y desgarrador marcado por la furia y la desesperación.
La primera vez que tocaron en vivo los RHCP con Navarro fue para la versión 1994 del festival de Woodstock. Genial presentación, donde aparecieron vestidos de ampolletas gigantes.
Con una buen cuota de humor negro, Navarro solía usar una uñeta donde estaban escritos los nombres de los sietes guitarristas que le habían precedido en RHCP, y donde finalmente se podía apreciar el signo “?”.
Como es sabido, para el siguiente álbum, Californication, Navarro ya no estaba y la banda volvió a reclutar a un recuperado John Frusciante, hecho que marcó un nuevo giro en el grupo y el inicio de una gran consolidación. Fue justamente durante esta gira cuando los vi en vivo en Barcelona, para luego repetirme el plato en Santiago para los conciertos de By The Way.
La pena es que tras el regreso de Frusciante, los RHCP jamás volvieron a tocar canciones de One Hot Minute, hecho que marcó a esta producción como un eslabón perdido en su carrera. Pero vaya qué eslabón.